IP compartida es ruleta rusa de reputación
En un pool compartido de SendGrid pueden estar enviando 8.000 remitentes simultáneamente. Si uno hace blast spam y la IP cae en Spamhaus, toda la entrega del pool sufre durante horas. El cliente bien comportado paga por daño que no causó. IP dedicada elimina ese riesgo: su reputación es producto solo de sus propios envíos.